El jardín del Boticario, Hospital de Antezana
En nuestra fundación hay bastantes lugares que la hacen única, el antiguo hospital, hoy residencia de mayores, el Museo de la Medicina del Siglo de Oro, la recreación de la botica, la Capilla de S. Ignacio, la iglesia, la Cocina de S. Ignacio y el edificio en sí mismo, pero también existe otro importante espacio que es el jardín, elemento que sirve para solaz de nuestros residentes y desde hace algunos años como continuación del tema central expositivo, el conjunto dedicado a la medicina y por ende a la llamada botica.
En lo relativo al jardín, tema que motiva este pequeño artículo, hay que decir que está perfectamente cuidado, prestando atención a todo lo que haga que luzca en su máximo esplendor en función de las distintas estaciones. Los espacios están diseñados para dos usos, por un lado, la primera zona que vemos al entrar y que contiene el llamado “Jardín del Boticario”. Llega hasta el magnolio que da fin al pasillo que podemos apreciar a primera vista y sobre la que hablaremos en unos momentos.
La otra zona, desde el centenario olivo, hasta bordear el edificio, está destinado al uso y disfrute de los residentes, para que solos o en familia puedan pasar allí ratos agradables llenos de silencio y paz. En una pila de lavar antigua, hemos dado cobijo a unos peces que hacen las delicias de nuestros mayores, apareciendo y escondiéndose entre los guijarros. También se construyó una pérgola, cubierta de glicinias blancas y de color lila, que aportan sombra y belleza y que en el antiguo Japón se consideraban símbolo de sabiduría y longevidad, mesas y sillas están a disposición de los que visitan esa parte interior del jardín.
Como ya indicábamos al principio, en los últimos tiempos y como parte del museo La Medicina del Siglo de Oro, hemos llevado a cabo una recreación de lo que sería el huerto de plantas medicinales que el boticario del Hospital de Ntra. Sra. de la Misericordia atendía para surtirse de las hierbas necesarias para la fabricación de sus remedios.
Tomada la decisión de abordar este proyecto, lo siguiente fue hacer un diseño que no supusiera una ruptura con el que ya tenía desde hace tiempo el conjunto del jardín. Buscando ocasionar el menor impacto y, al mismo tiempo, resaltar debidamente el conjunto, pensamos establecer un jardín horizontal, con separaciones de traviesas para delimitar, de forma clara, cada tipo de plantas, que siendo de hoja perenne y enraizadas en tierra, tenderían a expandirse; en los tres módulos verticales, como habrán apreciado quienes lo hayan visitado, se colocaron pequeñas jardineras con matas de temporada, es decir, de hoja caduca y de poca raíz, en estos módulos verticales se distribuyeron en función de su utilización terapéutica.
No sólo hay plantas medicinales en el Jardín del Boticario, también, diseminadas por el resto del jardín, encontramos: tilo, almendro, jazmín, naranjo, olivo, laurel, camelia, limonero…..
Todas las plantas que se utilizaban en la botica tienen una placa identificativa con el nombre vulgar y en latín, además de un código QR para tener una mayor información. Estas placas están en color morado, el mismo de la beca de farmacia, como homenaje de esta Fundación al estudio de esta disciplina, imprescindible para logar la curación de los males del cuerpo o, al menos, paliar sus efectos.
Es importante reseñar que hemos utilizado, para ser lo más fieles posible a las plantas de la época a que nos referimos, especies de los siglos XVI al XVIII, las que no están prohibidas y las que se dan en nuestro clima.
Ahora, consolidado el Jardín del Boticario, estamos ilusionados con otro proyecto, “El Huerto de los Aromas”, esta idea tiene como objetivo incidir sobre esa otra vertiente del trabajo del boticario en la botica y con las plantas ya que, antes de que Giovanni Maria Farina crease su famosa Eau de Cologne en los albores del siglo XVIII, según nos ha contado una amiga farmacéutica, hubo un boticario que utilizó las plantas, no sólo bajo el aspecto medicinal, sino desde el punto de vista olfativo. Lamentablemente no trascendió lo suficiente como para que quedase constancia bien documentada.
El jardín del Boticario, Hospital de Antezana
Visitas guiadas al Museo de la Medicina del siglo de Oro. visitasguiadas
